Alimentación para ser un mago mejor. Primera parte. Qué comer

Jun 04, 14 Alimentación para ser un mago mejor. Primera parte. Qué comer

Cuando vivía en Estados Unidos, a menudo me metía en discusiones acerca de la dieta, explicando mis elecciones y debatiendo las distintas opciones. Me encontré con que tiende a producirse oposición entre consumidores de carne y vegetarianos o veganos. ¿Realmente es blanco o negro? ¿Está uno en lo cierto y el otro equivocado, es uno espiritual y el otro cruel? ¿Uno equilibrado y el otro extremista? ¿Uno sano y el otro enfermizo?

La cuestión de qué comer para alimentar nuestros cuerpos y almas, como todas las preguntas en Damanhur, es una cuestión multidimensional. Un texto llamado “Pequeño evangelio de la alimentación”, de uno de los libros de Falco, “Siete Puertas Escarlatas”, ofrece una idea de a lo que podría parecerse una dieta ideal damanhuriana. Como veréis, no está tanto centrada en la elección de comer plantas o animales, sino en vivir con una actitud de respeto y dignidad con todos los seres en la cadena de la vida, estar en armonía con los ciclos de la naturaleza y el ecosistema físico y espiritual. Consumir alimentos locales cultivados en nuestras tierras tanto como sea posible, no sólo como una opción ecológica, sino también como una mágica y alquímica.

He aquí algunos extractos del “Pequeño evangelio de la alimentación”:

 

Al menos una castaña al día, ya que las castañas crecen en abundancia en nuestras tierras y son parte del ecosistema en el Bosque Sagrado. Por lo menos una hoja verde. Esto recuerda nuestra atención al mundo de las plantas a través de los árboles, cercanos al sol, puentes a la tierra.

La leche y sus derivados son beneficiosos si los animales que la producen son cuidados, respetados, atendidos. Esto genera en ellos felicidad, y ésta viene tomada de la hierba y de las flores de la tierra y dada en su leche.

 

Alimentaos de los frutos del bosque, las flores y hierbas, tubérculos, setas y raíces, 

muflone con setacultivando pequeñas zonas para no dañar la armonía de la tierra. Cultivad la vid y los árboles frutales, y que todo sea respetado y protegido del frío, del calor, del mal tiempo, de las enfermedades como si fueran vuestros hijos.

Las abejas den miel y productos: cuidadas y respetadas, se les deje lo justo y un poco más como alimento. Les daréis por ello, a su vez, muchas flores.

El pan sea con levadura y sin levadura, en formas planas y fantasiosas. El pan cuentA una historia. Compuesto con harinas de acuerdo a los gustos, mezcladas entre ellas, pero no de una sola especie. La armonía requiere alianzas de muchas formas y fuerzas vitales, y harinas de especies que nacen sobre y bajo la tierra, y en el cielo.

Cread dulces en función de las ideas y de la fantasía, del gusto que aprende a elegir miles de especies diferentes. Así suceda con los alimentos y con las bebidas. No falte la sal, la cerveza, el vino, no falten los huevos de varias especies.

 

Pienso que tomar decisiones sobre alimentos y su consumo con el tipo de conciencia descrita en el “Pequeño evangelio de la alimentación”es una experiencia completamente diferente a cuando hago cosas por viejos hábitos de la vida de ciudad. Por ejemplo, comer alimentos comprados fuera de temporada y transportados desde muy lejos, que pierden toda conexión con la fuerza vital y la energía espiritual de la nutrición inicial. Estar mucho en contacto con la naturaleza intensifica la conciencia y los sueños, y el poder del mundo natural se convierte en parte de mi potencia mágica.

 

Haz clic aquí para leer Alimentación para ser un mago mejor Segunda parte – Cómo comer.

 

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