¿Soy quizás un dios?

Dec 07, 17 ¿Soy quizás un dios?

VISIÓN ESPIRITUAL

 

 

Mis primeros sueños lucidos tuvieron lugar cuando tenía 6 años. Un tigre aparecía todas las noches para devorarme. Estaba acostumbrada a morir cada noche y a hallarme despierta en el cuerpo del tigre. Sabía que estaba soñando, lo que hacía más aceptable la pesadilla recurrente, pero aún no sabía que podría haber cambiado completamente el curso del sueño.

Aprendí a guiar mis sueños y a utilizar mi lucidez muchos años después, en Damanhur.

Tenía 21 años y Falco Tarassaco nos pedía a menudo que le contásemos nuestros sueños. Dado que era una soñadora apasionada y curiosa, me preguntó si quería aprender los pasos del sueño. “¡Pero cuidado, requiere constancia y disciplina!”, me dijo con una mirada dubitativa. Recuerdo haber asentido con vigor y, a pesar de que era alérgica a cualquier forma de disciplina, conseguí convencerle de que lo haría. Así es como comencé mi aprendizaje. .

“El primer paso para soñar es cambiar tu sueño. Explora las distintas formas de hacerlo. Escribe lo que te viene, lo que encuentras. Cuando hayas conseguido hacerlo una y otra vez, ven a verme con las preguntas”.

 

Los soñadores son seres pragmáticos, por lo que Falco esperaba de mí hechos. Le puse mucho empeño: durante el día deseaba una y otra vez despertarme en mis sueños y repetía con insistencia aquello que habría hecho una vez que me hubiese despertado. ¡Cultivé esta apasionante obsesión con constancia, y después de seis meses, mis perspectivas sobre soñar cambiaron completamente! Conseguí despertar mi lucidez cada vez más a menudo y cambiar los escenarios de mis sueños. El poder que era capaz de ejercer en el sueño me afectó: ¿era quizás yo el dios de aquel mundo? Podía modificar cualquier ambiente solo con desearlo y los cambios eran tan instantáneos que me hicieron creer que era omnipotente. Emocionada por los resultados fui a ver a Falco llena de optimismo.

Su reacción redimensionó mi entusiasmo: “Esto es solo el primer paso, no te apegues a los resultados que has obtenido o te quedarás mucho tiempo parada en este escalón, y consumirás la energía que necesitarás para seguir adelante”. Tenía razón, aunque no me dí cuenta en ese momento. Hoy, 35 años después cada vez que persigo un nueva meta vuelvo a ser una aprendiz, más humilde que al inicio, pero con la misma determinación. El camino al descubrimiento de nuestra potencialidad en los sueños requiere mucha fuerza de voluntad, pero recompensa por toda la energía invertida en este sentido. Los sueños son una parte vital de nuestra existencia: aprender a gestionarlos significa orientar nuestra energía de una forma más consciente y hacer de nosotros seres más completos.

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Hoy que Falco ya no está en este plano de realidad, nos ha dejado a muchos de nosotros “dones”. A mí el don (¡y también la tarea!) de enseñar aquello que he aprendido bajo su guía.   Los senderos del sueño es un curso distribuido en tres seminarios donde enseño las técnicas y proporciono instrumentos que yo misma he utilizado a lo largo de estos años. Es una experiencia pensada para los que desean descubrir como guiar su viaje en esta mágica dimensión.

¡Espero que este escrito os inspire a contemplar vuestros sueños con nuevos ojos!

Formica Coriandolo

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2 Comments

  1. Richard Joan Lopez /

    Maravilloso! Yo también quiero aprender ese arte de dominar y tener control absoluto de lo que sueño.

  2. Isabel /

    Gracias Richard por tu comentario, podemos enviarte información de los cursos que se realizan en España sobre este tema.

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