¡Broma secreta!

Jan 07, 18 ¡Broma secreta!

VIVIR EN COMUNIDAD

 

 

Psst… Hoy comparto un secreto con vosotros.

Existe una tradición damanhuriana, no muy conocida por muchos, que consiste en hacerse bromas recíprocamente. ¡Obviamente para vivir en comunidad se requiere una gran dosis de humor, de otro modo la convivencia, además de ser dura, no dura tampoco mucho!

Claro que cada uno tiene su propio sentido de humor y una cierta ligereza en el vivir las variadas situaciones, pero hay personas que son especialistas en tomar el pelo, no tanto porque tengan más sentido del humor respecto a otros, sino porque son verdaderos maestros en la preparación de bromas y en la creación de una red de complicidad y sostén de la broma misma. Os preguntaréis por qué os hablo de este fenómeno: el motivo es porque muchas de estas bromas precisan de una larga preparación y tras su celebración siento que queda girando un aire jocoso.

A veces creo poder ver los pensamientos de las personas, como si tuvieran una nube encima de sus cabezas, y  entonces entiendo que alguno está tramando algo. Para ser claros: estas bromas no tienen que ser nunca desagradables, ni crear malhumor, ni mucho menos perjudicar a alguien. Tienen que ser gestionadas con inteligencia, sobre todo para no descubrir al artífice de la broma misma. Obviamente, se puede tomar el pelo a la persona implicada y tal vez tocarle también alguno de sus puntos débiles…

Que quede entre nosotros: Ahora os contaré la que más me ha gustado. Hace algunos años, el artífice de esta broma hilarante consiguió enviar una carta de la oficina de los Premios Nobel a uno de los investigadores damanhurianos: en el texto se expresaron reconocimientos por su trabajo y se solicitaron estudios detallados diciendo que les habían dicho que en este lugar alejado que era la Valchiusella, se habían desarrollado investigaciones especiales de las que estaban muy interesados. Preguntaron si la persona estaría disponible para ir a Suecia a dar una conferencia sobre su investigación ya que estaban pensando en proponerla para el Premio Nobel. La persona en cuestión había abierto la carta el 1 de abril mientras estaba en el aparcamiento de nuestra capital, por lo que los autores de la broma pudieron observar sus reacciones ¡Todavía les hace mucha gracia cuando cuentan esta historia! Obviamente el destinatario no podía creer lo que veían sus ojos: bajaba la carta, miraba alrededor, leía de nuevo el texto, trataba de parar a las personas que pasaban cerca pero estaba visiblemente sin palabras, no podía creerlo, sacudía la cabeza… mientras la broma se alargaba gracias a la complicidad de otros, durante algunos días el protagonista no supo si creerlo o no!

 

¡Cuando después le fue revelado, dijo que, aunque aquello sólo fue una broma, le había motivado a empeñarse ulteriormente en la investigación para lograr hacerlo realidad! ¡Esto para mí ha sido una expresión de un gran espíritu!

A todos vosotros os deseo de corazón vivir con humor vuestra vida y saber aprovechar las oportunidades que se desarrollan cuando sabemos participar en el juego.

 

Share

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.