La alquimia de las fuerzas vivas

May 07, 18 La alquimia de las fuerzas vivas

VISIÓN ESPIRITUAL

 

 

La Escuela de Alquimia de Damanhur nace a raiz de las enseñanzas de Falco Tarassaco. En el ámbito de la escuela de pensamiento damanhuriana, la alquimia es un camino para alcanzar la transformación de uno mismo a través de la destilación de elementos vitales puros. Y dado que transformarse a uno mismo implica la transformación del propio modo de relacionarse con los demás, con el tiempo, con el bienestar, con los deseos, es por ello que el camino de estudio sobre la alquimia abarca muchos ámbitos diferentes.

La alquimia es una disciplina antigua, que añade el conocimiento de distintas culturas, que Falco revisa en una clave nueva conectada a la era por la que el planeta está transitando en estos años.

He aquí una resumen de sus discursos hechos a lo largo de los años, en relación con su visión del camino alquímico, tal y como propone la escuela damanhuriana de alquimia.

Una parte de la Magia
“Hay escritos hechos a propósito para desviar y hay escritos hechos a propósito para enseñar”. Esta es la regla en la alquimia que a menudo esconde y se hace de forma que solo los que están en un camino iniciático puedan entender.

La alquimia pertenece al cuadro más complejo de la magia. El mago es aquel individuo que puede utilizar los tipos de ciencia más diversos: si tiene que hacer uso de la química, en ese momento será un químico, si necesita la física, será un físico, si tiene necesidad de elementos de la medicina, será un médico. Del mismo modo el alquimista accede a una gran cantidad de información especializada para alcanzar un resultado que ningún químico, ningún mecánico, ningún ingeniero puede alcanzar.

Cuando se habla de los niveles más altos de alquimia, significa que no se trata de encontrar la salida de un laberinto, sino de recorrer un camino completo: necesita, por ello, seguir también vías ciegas.

El alquimista puro
A menudo, en la antigüedad, los alquimistas han tenido que esforzarse para alcanzar descubrimientos de tipo más práctico, por lo que, por ejemplo, en el la Edad Media, estaban muy ocupados en producir pólvora. En estos casos, el alquimista, al estar dedicado a fines puramente materiales se convirtió en químico.

El alquimista puro ha continuado, por el contrario, investigando, mediante la manipulación de fuerzas materiales, para alcanzar las fuerzas espirituales cade vez más sutiles, mediante descubrimientos excepcionales en el campo de la magia. El alquimista es similar al artista que al esculpir un bloque de mármol y perfeccionar su obra, se perfecciona a sí mismo. Cuando finalmente llega a iluminarse, esto sucede no porque haya perfeccionado el bloque de mármol, sino porque se ha perfeccionado a sí mismo.

El objetivo más elevado
El alquimista puro no investiga para sí mismo sino para los demás, es decir, no investiga la realización para conseguir un poder personal. En el campo esotérico es siempre necesario que un diseño espiritual se comparta por un conjunto de seres humanos, que persiguen un diseño común.
Un ejemplo: Lo que introducen los alquimistas dentro de las líneas sincrónicas, con el fin de difundir un pensamiento, por ejemplo el respeto por la naturaleza, puede permitir hacer madurar diferentes actitudes en los seres humanos hacia el planeta.

La alquimia, desde este punto de vista, no representa un proceso de transformación hacia uno mismo o para alcanzar poderes personales, sino más bien un instrumento para ampliar la consciencia. Todo aquello que está relacionado con la experiencia humana pertenece potencialmente al concepto de alquimia, y se convierte en alquímico cuando la interacción, el encuentro, la división, la separación y la unión producen elementos que pueden, de alguna manera, ser útiles.

 

Nuestro laboratorio alquímico – el cuerpo
Nosotros podemos producir una grandísima cantidad de sustancias. Más de un millón de sustancias se producen por el propio cuerpo. Somos, literalmente, laboratorios alquímicos y si estos laboratorios se utilizan bien, se conectan adecuadamente las sustancias que saben producir o se consiguen recoger aquellas que pueden ser útiles, pueden acercarse a poderes increíbles, hacer cosas, por los demás, extraordinarias.

La perfección a alcanzar
En alquimia se quiere alcanzar la perfección ideal del ser humano. La perfección significa tener un propósito en la vida y tener los medios para alcanzar este objetivo. Significa identificar cuales pueden ser los talentos propios para conseguir este fin, para determinar las características individuales y, finalmente, llegar a determinar y a perseguir el fin de la propia existencia”.

Elige el camino para expresar plenamente tus potenciales espirituales: Escuela de Alquimia

 

 

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2 Comments

  1. Virginia /

    💚

  2. Isabel /

    gracias!!

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