Resolución de conflictos: entrevista a Macaco Tamerice

Jun 19, 18 Resolución de conflictos: entrevista a Macaco Tamerice

VIVIR EN COMUNIDAD

 

 

 

Macaco Tamarice vive en Damanhur desde hace 25 años y es la representante de Damanhur en GEN, RIVE, Phoenix etc. Entre tantas cosas de las que se ocupa, también la han llamado para desarrollar el papel de facilitadora en muchos de los encuentros internacionales de GEN, en donde se tratan  muchos temas ligados a los nuevos modelos sociales.  Le hemos preguntado, desde su punto de vista, cuales son los aspectos llevados a la práctica en Damanhur para prevenir y solucionar los conflictos de modo eficaz.

La eficacia de una Constitución
“Una de las estrategias de éxito con respecto a la prevención de los conflictos en Damanhur es haber elegido como base, converger sobre los puntos de la Constitución, en la que todos se reconocen. No se da por descontado que un grupo humano logre alcanzar el nivel de concordancia necesaria para fundar una comunidad, capaz de durar en el tiempo, de afrontar los desafíos y los cambios necesarios para vivir juntos. Redactar una Constitución es el primer consejo que siempre damos a todos los que quieren crear una comunidad, porque previene la manifestación de conflictos sobre los aspectos fundamentales que caracterizan la elección comunitaria.

¡Todos tienen una parte de razón!
“Otro concepto que marca la diferencia al  vivir juntos es la conciencia de que nadie tiene la verdad absoluta y que cada uno  percibe la realidad según su filtro personal. Salir del paradigma de la razón y del error y entrar en un nuevo modo de pensar en que, en lugar de alimentar el conflicto, se buscan juntos las soluciones que pueden servir para ambas partes, es importante. En Damanhur llamamos a la visión subjetiva el “casi real”, por lo que todos saben que sólo tienen una parte de la verdad en el bolsillo. ¡En estas condiciones, nadie pretende tener toda la razón de su parte!

Más que tener razón, es importante saber cambiar uno mismo…
“El trabajo de transformación de los propios límites está en la base de la vida en Damanhur. Existe un organismo, que llamamos Tecnarcato, que se ocupa de mantener viva la atención sobre este importante objetivo a través de programas personalizados, dirigidos a afrontar aspectos de los carácteres individuales que pueden, potencialmente, crear conflictos. Todos están dispuestos a cambiar de entrada, pero lograrlo requiere de disciplina y voluntad. Por este motivo quién lo desea, puede diseñar su propio programa, pidiendo ayuda a los otros, para identificar las cosas de sí mismo a modificar y limar las asperezas que pueden generar conflictos en la vida común.

Aprender a comunicarse es un arte
En Damanhur utilizamos algunas reglas de comunicación que nos permiten de crear un campo de confianza común y de reducir el umbral de conflictos: si existe un problema con alguien, se habla con el interesado directamente, sin triangular, evitando expresar críticas sobre ellos en su ausencia; evitar en cualquier caso ser arrogantes, porque nadie es superior a los demás en ningún contexto ni condición; expresar lo que se siente y se experimenta sin juzgar a los demás, porque el malestar que podemos sentir en algunas situaciones conflictivas a menudo tiene profundas raíces dentro de nosotros mismos. Atribuir la culpa del malestar a algo externo no nos ayuda a solucionarlo.

¡Y además!
Otro punto que contribuye a la resolución de los conflictos es la mediación del grupo. Llevar el conflicto  fuera de la dualidad y aceptar otros puntos de vista diferentes que hacen de espejo sobre lo que está ocurriendo entre dos personas, ayuda mucho a reconducir el equilibrio de la percepción de todos. En Damanhur es posible pedir la ayuda a un facilitador, o bien a una persona de confianza elegida por ambas las partes para conducir el conflicto hacia el logro de una solución compartida. “El modelo decisional al que tendemos, lo hemos llamado “concordancia”, es decir, todos se empeñan en encontrar una solución y una decisión que funcionen, incluso si no tuviera que satisfacer plenamente las expectativas individuales. La confianza en las elecciones colectivas y en la sabiduría del grupo hace que aunque alguien no esté completamente alineado con las decisiones tomadas, se adapte y comparta la dirección tomada.

In extremis
Cuando no se consigue encontrar un acuerdo, se apela al Colegio de Justicia, organismo formado por tres personas elegidas por todos los damanhurianos, que desarrolla la función de juez de paz. Cuando el Colegio de Justicia es llamado a expresar un juicio recoge informaciones sobre la controversia y emite el propio parecer. Todos los damanhurianos respetan lo emitido por el Colegio como último análisis.

El viaje en la resolución de los conflictos es fascinante y cada grupo humano puede enseñar algo  útil para este propósito.

Si tú también quieres intercambiar tu experiencia al respecto será un placer acogerla.

Share[/Facebook]

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.