¿Existe una moneda positiva?

Feb 21, 19 ¿Existe una moneda positiva?

CREAR SOSTENIBILIDAD

 

 

 

En el planeta ya no existen islas desiertas, pero imaginemos que un barco mercante, durante una tormenta, encalla justo frente a una isla deshabitada. Imaginemos que la isla ofrece abundantes recursos, agua y un clima templado. Imaginemos, pues, que la tripulación del barco, en parte aprovechando las habilidades de cada uno de ellos, en parte recuperando dotaciones del barco, en parte gracias a los recursos del territorio, es capaz en poco tiempo de civilizar la isla y fundar una nueva sociedad: tan pronto como hayan salido de la emergencia, durante la cual el trueque fue suficiente, surgiría el problema del dinero, es decir, de cómo organizar el intercambio de bienes entre los isleños, entre ellos y las empresas a las que darían vida, entre toda la sociedad y las instituciones con las que serían administrados. ¿Qué sistema económico escogerían?

De esta provocación nace la reflexión sobre el valor de la moneda y sobre la energía positiva del dinero, cuando se transmite a través de un sistema virtuoso.
En Damanhur existe desde hace muchos años un sistema de moneda complementario, el crédito, que de hecho representa una de las experiencias más largas presentes hoy en Italia en este ámbito. Conacreis, asociación que reúne a muchos investigadores y comunidades ético-espirituales, entre las cuales Damanhur, tiene entre sus puntos de atención también la promoción de un sistema económico que le permita a la moneda ser un elemento de solidaridad, de riqueza común, en vez de especulación. Recientemente, Damanhur fue el anfitrión de un evento organizado por Conacreis y la Asociación Moneda Positiva en el cual Fabio Conditi, experto entendido en el problema, proporcionó una visión del tema muy original e innovadora, que no solo interesa a Italia sino a toda el área del euro y, como consecuencia, a todo el escenario internacional.

 

Un sistema ecuánime es posible
Que el 90% de la riqueza económica del planeta esté en manos del 1% de la población mundial, decimal más o menos, no es un secreto para nadie: condición esta, que explica también la enorme dificultad que encuentra el sistema para modificarse a sí mismo, incluso en los raros casos en los que alguna fuerza política lo intenta. Lo que, sin embargo, casi nadie sabe es que el euro, la moneda más extendida en el viejo continente, una de las más sólidas del planeta, no es en realidad una moneda única, sino más bien la unión de muchas monedas nacionales. Esto significa que los estados que forman parte todavía tienen la posibilidad de acuñar monedas de metal (algo que Alemania está haciendo) y además introducir otras formas de moneda en el mercado, como los bonos del gobierno, el dinero electrónico y los instrumentos fiscales. En la práctica, los estados todavía podrían estimular sus economías produciendo dinero y utilizándolo para financiar obras públicas, sin crear inflación y, sobre todo, sin delegar a la banca privada el privilegio de crear dinero.
¿Por qué esto no sucede?, bueno… hay tantas cosas en juego y tantos intereses que es fácil imaginarlo.
El mensaje importante es que por un lado el sistema no es completamente erróneo, concebido solo en función de los grandes poderes económicos internacionales y por otro lado que muchos de los indicadores económicos que aterrorizan a todos los estados como el PIB o el endeudamiento del estado, en realidad deben reconsiderarse.

El sentido correcto del dinero
Damanhur siempre ha mantenido que el dinero no es una energía necesariamente negativa: es uno de los instrumentos fundamentales a través de los cuales desde siempre los pueblos intercambian, se encuentran y se comprometen en proyectos comunes. Lo que es incorrecto es el valor que se le ha atribuido, transformándolo en un vehículo de explotación, división y deshonestidad. Hacer el mundo más justo, sueño de todo buscador espiritual, pasa también por la realización de sistemas económicos mas justos, dirigidos hacia la riqueza colectiva más que hacia el enriquecimiento de unos pocos.

 

Moneda Positiva ha llevado recientemente su mensaje también a nivel político, con una mesa redonda en una de las salas del parlamento italiano, donde Orango Riso, un sabio de Damanhur (los sabios son los garantes de los valores espirituales damanhurianos), también aportó sus reflexiones sobre un tema tan importante, con una intervención que ocupó la última media hora del encuentro.

Si cada uno de nosotros, en su país, da voz a estas ideas, la transformación espiritual del mundo también puede pasar por la economía.
Según tú, ¿es posible introducir la moneda positiva? Nos gustaría conocer tu opinión, gracias

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